La jueza federal María Servini fijó para el lunes 11 de agosto la reconstrucción del hecho en el que el fotógrafo Pablo Grillo fue herido durante la represión del 12 de marzo. La medida se realizará en un predio fuera de Capital Federal, estará a cargo de la División Balística de la Policía de la Ciudad y apunta a establecer la trayectoria exacta del proyectil, su velocidad y si el disparo se ajustó a los reglamentos de uso de la fuerza.
Uno de los puntos centrales será confirmar si el proyectil impactó en una estructura antes de alcanzar a Grillo. Según fotografías aportadas por el Mapa de la Policía, el cartucho habría rozado una estructura de madera incendiada frente a la cual el reportero se encontraba agachado con su cámara. Esta información busca esclarecer si ese desvío modificó la trayectoria o velocidad del disparo.
Además, la jueza ordenó una serie de estudios físicos al gendarme Héctor Jesús Guerrero, principal acusado, entre ellos altura, peso, envergadura y medidas específicas en posición de disparo, de pie y arrodillado. Estos datos son fundamentales para cotejar la mecánica del disparo y su correspondencia con el accionar del efectivo.
La querella propuso como peritas de parte a Silvia Bufalini y Agustina Oberti, mientras que la defensa designó a Emilio Mariano García Chavarría. La indagatoria de Guerrero fue fijada para el 2 de septiembre, en el tramo final de una causa que ya cuenta con pruebas clave y que podría determinar la responsabilidad penal del gendarme.