El Senado de la Nación volvió a debatir en comisiones la posibilidad de ampliar la cantidad de miembros de la Corte Suprema de Justicia, en el marco de una serie de proyectos que también proponen incorporar criterios de paridad de género y representación federal. Actualmente, la Corte está integrada por cinco jueces y los proyectos en discusión plantean elevar ese número a entre nueve y quince.
Durante la jornada expusieron diversos especialistas. La jueza cordobesa María Esther Cafure de Battistelli, en representación de la Asociación de Mujeres Jueces, pidió la implementación de un cupo femenino. “La paridad es importante, creemos que podemos hacer grandes aportes”, aseguró. También participó la rionegrina Liliana Piccinini, vocal del STJ, quien subrayó la necesidad de fortalecer el carácter federal del máximo tribunal.
El constitucionalista Andrés Gil Domínguez coincidió en que el cambio no debe limitarse al número de jueces, sino incluir una reforma más profunda del funcionamiento interno de la Corte. “Debe haber una nueva ley orgánica”, sostuvo. En tanto, el ex camarista Ricardo Gil Lavedra expresó su preocupación por la oportunidad política del debate, y advirtió que una reforma sin amplio consenso puede afectar la institucionalidad.
El tema genera divisiones incluso entre los juristas que apoyan la idea de modernizar la Corte. Mientras algunos proponen un tribunal más representativo, otros advierten sobre el riesgo de politización. En todos los casos, se coincidió en que la baja confianza pública en las instituciones judiciales es uno de los grandes desafíos del sistema.
El debate continuará en próximas audiencias y todo indica que podría retomarse después del receso legislativo de julio. Por ahora, el oficialismo impulsa una reforma con eje en paridad, diversidad territorial y fortalecimiento institucional, aunque no está claro si logrará los acuerdos necesarios para avanzar en el recinto.