El INDEC informó que la balanza de pagos cerró el primer trimestre de 2025 con un déficit récord en la cuenta de servicios, que alcanzó los USD 4.507 millones. El número representa una señal de alerta para el Gobierno, ya que refleja una salida sostenida de divisas, principalmente por turismo al exterior y el consumo de plataformas digitales.
La cuenta corriente en su conjunto también fue negativa, con un déficit de USD 5.191 millones, producto del deterioro en el intercambio de bienes y servicios. Esta situación se da en un contexto de fuerte presión cambiaria y escasa acumulación de reservas por parte del Banco Central.
En contrapartida, la cuenta financiera arrojó un ingreso neto de capitales de USD 7.229 millones, lo que permitió compensar parcialmente el rojo. Sin embargo, los analistas advierten que se trata de fondos de corto plazo, por lo que no resuelven el problema estructural de la falta de dólares genuinos.
Uno de los factores clave del desequilibrio es el turismo emisivo: las salidas de argentinos al exterior aumentaron más de un 67% respecto al año pasado, mientras que el ingreso de turistas extranjeros se mantiene bajo. También crecieron los pagos por servicios de streaming, software y otros consumos digitales contratados fuera del país.
Con este panorama, el Gobierno enfrenta dificultades para sostener su estrategia económica, en medio de una balanza de pagos desbalanceada que condiciona los próximos pasos en política cambiaria y monetaria.