En medio de una agenda internacional llena de expectativas, el presidente argentino, Javier Milei, se embarca en una serie de visitas y reuniones que subrayan su estrategia geopolítica. Con EE.UU. e Israel en el horizonte, los próximos meses presentan un panorama complejo que podría redefinir las alianzas argentinas.
El encuentro con Donald Trump en los Estados Unidos no es simplemente un acto más en su agenda, sino que marca un punto de inflexión en la relación bilateral entre ambos países. La reciente carta de intención firmada entre Argentina y las autoridades norteamericanas, que podría eliminar la necesidad de visas para turistas argentinos, es un claro ejemplo del acercamiento que se busca. Este acuerdo forma parte de un limitado programa con solo 42 países participantes, enfocándose en normas comunes de seguridad y cooperación.
Milei también tendrá la oportunidad de dirigirse a los futuros líderes mundiales en la Universidad de Harvard. Será en la prestigiosa Escuela de Gobierno John F. Kennedy donde compartirá sus visiones sobre políticas públicas. Mientras que esta ocasión podía ser solamente académica, Milei prevé realizar una visita oficial a Washington, donde protagonizará una reunión bilateral esperada con Trump en un escenario de nuevas proyecciones económicas argentinas y de negociaciones en curso sobre la exención de visas.
El Fondo Monetario Internacional acaba de aprobar un desembolso significativo para Argentina y ha confirmado una proyección positiva respecto al crecimiento del PBI del país, fijándola en 5,5% para este año. Así, el contexto económico no solo se alinea sino que refuerza la importancia de la reunión con el dirigente norteamericano, que podría también incluir una aparición en el Capitolio, gestionada por el canciller Gerardo Werthein en sus contactos con el Departamento de Estado.
El retorno a Buenos Aires estará marcado por otro encuentro clave. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, llegará a principios de septiembre, fortaleciendo otra dimensión de la agenda internacional de Milei. El contexto político en el Medio Oriente, especialmente con respecto a los asuntos con Irán y Hamas, arraiga más profundamente el sentido de una alianza con Israel. La colaboración entre ambos países, reflejada en la firma del Memorando por la Democracia y la Libertad, es un recordatorio de su compromiso compartido hacia valores democráticos.
Los gestos políticos, intensificados por las posiciones críticas tomadas por Trump frente a Netanyahu y las disputas en torno a Gaza, resuena en las políticas exteriores que Milei busca desarrollar.