El presidente de China, Xi Jinping, enfatizó este martes 17 de junio en Astaná, durante la II Cumbre China-Asia Central, que “todas las partes implicadas deben esforzarse por rebajar las tensiones en Oriente Medio lo antes posible”, con el objetivo de evitar una nueva escalada del conflicto.
Xi expresó preocupación por la reciente operación militar de Israel contra Irán, calificando el episodio como un elemento que disparó los niveles de tensión en la región. Subrayó que “China se opone a cualquier acción que atente contra la soberanía, la seguridad y la integridad territorial de otros países”.
El mandatario calificó a los conflictos militares como soluciones ineficaces y expresó que una escalada en la región afecta negativamente los intereses globales. Confirmó además que China está dispuesta a colaborar con todas las partes para desempeñar un papel constructivo en la restauración de la paz.
El llamado de Xi refuerza la línea diplomática china, que rechaza el uso de la fuerza y apuesta por el diálogo internacional para descomprimir tensiones. En ese sentido, China manifestó su disponibilidad para mediar y facilitar canales de negociación, en sintonía con sus recientes posturas en escenarios globales.