Desde hoy, la importación de teléfonos celulares en Argentina se realiza sin el pago de aranceles aduaneros. La medida quedó oficializada con la entrada en vigencia del Decreto 333, que completa el cronograma de apertura iniciado el año pasado, cuando la alícuota se redujo del 16% al 8%, hasta llegar ahora al 0%.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, destacó la implementación del nuevo esquema y remarcó que el objetivo central es fomentar la competencia en el mercado. Según explicó, la iniciativa busca corregir distorsiones que durante años generaron una fuerte brecha de precios entre los comercios locales y los circuitos de compra en el exterior o a través de canales no oficiales.
En la misma línea, el ministro de Economía, Luis Caputo, celebró la medida y afirmó: «Un nuevo paso en la eliminación de impuestos que permitirá mayor oferta y precios más competitivos».
Desde el sector importador esperan que la eliminación de aranceles facilite el ingreso de una mayor variedad de modelos y marcas, que bajo el régimen anterior no resultaban rentables. El cambio apunta a normalizar el mercado y ampliar las opciones disponibles para los consumidores argentinos.