La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó que el Gobierno se encamina a presentar una denuncia por terrorismo contra las personas involucradas en los disturbios ocurridos en el Congreso de la Nación durante el debate por la reforma laboral, el pasado miércoles.
Monteoliva explicó que los incidentes no solo representaron un ataque a las fuerzas de seguridad, sino una acción organizada con intención de desestabilizar el orden institucional. “Los actos excedieron el marco de las manifestaciones tradicionales. Para mí, esto fue un acto de terrorismo”, afirmó.
La funcionaria detalló los elementos utilizados por los agresores: bidones de nafta, bombas molotov, bulones y palos convertidos en lanzapalos, que calificó como “violencia extrema con intención de generar caos y muerte”.
Sobre las críticas por la falta de detenciones en flagrancia, Monteoliva justificó: “La intención primera es dispersar precisamente para desconcentrar ese conflicto que se había focalizado en dos o tres puntos. No había manera de detenerlos con brigadas en ese momento cuando están tirando bombas Molotov”.
Balance de la jornada
La ministra informó que hubo más de 70 detenidos y un número reducido de heridos, sin gravedad. “Dentro del balance del día, por suerte solo fueron siete efectivos golpeados y los civiles lastimados no tuvieron heridas de gravedad”, señaló.
Además, confirmó que las autoridades están en proceso de identificación de los responsables, con más de 17 personas reconocidas hasta el momento. La fiscal a cargo, Malena Mercuriali, supervisa la intervención de la Unidad de Flagrancia Este.
Proceso de identificación
Monteoliva detalló que se analizarán imágenes captadas por cámaras de las fuerzas federales, cámaras de la Ciudad y medios de comunicación. También se utilizarán sistemas como Luna, para comparar rostros en bases de datos policiales, y Jessie, para analizar antecedentes y registros biométricos.
En cuanto a los perfiles de los identificados, la ministra señaló que hay personas desde los 20 hasta más de 60 años, en su mayoría de la Provincia de Buenos Aires, con algunos provenientes de Ciudad de Buenos Aires, Tucumán y Salta. No todos poseen antecedentes penales, aunque algunos tienen historial delictivo extenso. Monteoliva mencionó también la posible vinculación de ciertos involucrados con barras bravas, agrupaciones de izquierda combativa o anarquistas.
“Una bomba Molotov es una bomba. Es un arma, y con toda la intención de generar no solo muerte, sino caos”, reiteró Monteoliva, reafirmando que la denuncia será federal.