El ministro de Economía Luis Caputo admitió el miércoles por la noche el nivel récord en la morosidad de las familias para hacer frente a sus deudas pero atribuyó este fenómeno al fuerte sobreendeudamiento que tomaron familias y consumidores durante la etapa de alta inflación. En diálogo con la TV Pública, Caputo aseguró que muchas personas asumieron créditos a tasas elevadas bajo la expectativa de que la inflación terminaría licuando esas obligaciones, algo que finalmente no ocurrió.
“Los bancos no estaban acostumbrados y la gente se sobreendeudó a tasas muy altas, pensando que la inflación iba a licuar las deudas y eso no pasó”, afirmó Caputo.El ministro contextualizó la situación dentro del cambio estructural que atravesó el sistema bancario desde el inicio del gobierno de Javier Milei. Según explicó, durante años las entidades financieras concentraron gran parte de su negocio en financiar al sector público, mientras el crédito privado tenía un peso reducido dentro de las carteras.
“Desde que llegó el presidente Milei, los bancos empezaron a funcionar nuevamente de bancos”, sostuvo. Sin embargo, reconoció que el proceso de expansión del crédito privado también trajo consigo un incremento en los niveles de mora.“Eso generó cierta mora adicional”, admitió, y explicó que mientras los indicadores de incumplimiento no cedan, el crédito continuará mostrando una dinámica más lenta. Frente a este escenario, Caputo reveló que el Gobierno mantuvo conversaciones con las entidades financieras para intentar aliviar la situación de los deudores.
“Nosotros hablamos con los bancos en el caso de la mora y dijimos que traten de extender los plazos y cobrar tasas bajas. Algunos ya lo están haciendo, pero otros no. Son decisiones privadas”, señaló. Las declaraciones llegan en un contexto donde distintos bancos comenzaron a registrar un deterioro en las carteras de préstamos personales y tarjetas de crédito, especialmente en los segmentos minoristas. Pese a ello, el ministro buscó transmitir tranquilidad y aseguró que la situación empezó a estabilizarse.
En paralelo, destacó que las tasas de interés mayoristas bajaron de manera significativa en las últimas semanas producto del exceso de liquidez del sistema financiero. “Con el exceso de cash, los bancos comenzaron a comprar títulos públicos nuevamente y la tasa de interés bajó fuertemente, de niveles cercanos al 50% a valores cercanos al 25%”, detalló.
No obstante, aclaró que esa baja todavía no se trasladó completamente al financiamiento minorista.Luis Caputo y la inflación Caputo vinculó además la desaceleración de tasas con el proceso de estabilización macroeconómica que impulsa el Gobierno y aseguró que la inflación comenzó a mostrar señales de moderación luego del pico de marzo. “Lo más importante es que se tocó un pico en marzo.
En abril claramente vamos a ver una inflación más baja y creemos que se seguirá dando esa tendencia en los próximos meses”, afirmó. Según explicó, el actual escenario económico combina superávit fiscal, ausencia de emisión monetaria y una recomposición gradual de la demanda de pesos. “No hay déficit, no hay emisión y se está recomponiendo la demanda de dinero”, sostuvo.
En esa línea, aseguró que la caída simultánea de tasas y del tipo de cambio refleja una mejora en la confianza sobre la moneda local. “Cuando hay caída de la tasa de interés y caída del tipo de cambio, es porque estamos viendo una recomposición de la demanda de pesos. Eso inevitablemente va a hacer que el proceso de desinflación continúe”, remarcó.
Durante la entrevista, el ministro también volvió a defender el orden fiscal como eje central del programa económico y aseguró que el déficit fue históricamente “la madre de los problemas”. “Hoy el superávit es la madre de la estabilidad”, afirmó. Además, insistió en que el Gobierno apuesta a una economía más abierta y competitiva.En esa línea, aseguró que la caída simultánea de tasas y del tipo de cambio refleja una mejora en la confianza sobre la moneda local. “Cuando hay caída de la tasa de interés y caída del tipo de cambio, es porque estamos viendo una recomposición de la demanda de pesos. Eso inevitablemente va a hacer que el proceso de desinflación continúe”, remarcó.
Durante la entrevista, el ministro también volvió a defender el orden fiscal como eje central del programa económico y aseguró que el déficit fue históricamente “la madre de los problemas”. “Hoy el superávit es la madre de la estabilidad”, afirmó. Además, insistió en que el Gobierno apuesta a una economía más abierta y competitiva.