En el marco de una nueva conmemoración de Ni Una Menos, la psicóloga Carina Agüero dialogó con LU19 y destacó la importancia de reconocer las conductas que pueden ser indicativas de situaciones de violencia, muchas veces naturalizadas en las relaciones cotidianas.
Desde su experiencia profesional, Agüero explicó que la violencia no comienza necesariamente con agresiones físicas, sino que suele manifestarse de manera progresiva a través de conductas de control, manipulación y aislamiento que pueden pasar desapercibidas en un primer momento.
Entre las señales de alerta mencionó los celos excesivos, el control permanente sobre las actividades, amistades o redes sociales de la pareja, las descalificaciones constantes, las humillaciones, la manipulación emocional y las conductas que buscan limitar la autonomía de la otra persona.
La profesional indicó que también son indicadores de violencia las actitudes que generan miedo, culpa o dependencia emocional, así como las amenazas, el control económico y la restricción de vínculos familiares o sociales.
“Muchas veces estas conductas se presentan de manera gradual y terminan siendo normalizadas por quien las padece. Por eso es fundamental poder identificarlas a tiempo”, señaló.