Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán sobre el futuro del programa nuclear de este último continúan estancadas, a pesar de las conversaciones en curso. Según un informe de The New York Times, ambas partes siguen sin llegar a un acuerdo definitivo sobre el destino de las actividades nucleares de Irán, aunque se ha propuesto una nueva reunión para el próximo fin de semana.
Propuestas divergentes
Washington propuso una suspensión de 20 años de las actividades nucleares de Irán, mientras que la parte iraní respondió con una propuesta para suspender su programa nuclear por un máximo de cinco años. La propuesta de Estados Unidos no busca una prohibición permanente del enriquecimiento de uranio, lo que permitiría a Irán argumentar que no ha renunciado permanentemente a su derecho a producir combustible nuclear, en virtud del Tratado de No Proliferación Nuclear.
La discrepancia principal entre las dos naciones radica en la negativa de Irán a poner fin a sus planes nucleares, desmantelar su infraestructura atómica y exportar sus reservas de combustible fuera del país, lo que ha sido el punto central de la disputa durante las conversaciones.
Otros temas en la mesa de negociación
Además de la cuestión nuclear, las negociaciones se ven ensombrecidas por otros temas clave. Estados Unidos ha señalado que uno de los puntos críticos es el restablecimiento del libre paso por el Estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica, y el fin del apoyo de Irán a grupos como Hamás y Hezbolá.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, quien lidera el equipo negociador estadounidense, afirmó que las conversaciones han sido “buenas”, pero ahora la pelota está en el tejado de Teherán. Vance también destacó que la “gran incógnita” es si Irán tendrá la flexibilidad necesaria para llegar a un acuerdo.
Trump se involucra en las negociaciones
En otro frente, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, declaró que su administración recibió una llamada de Irán en la que el gobierno iraní expresó su deseo de llegar a un acuerdo. Trump no reveló si se acordó una nueva ronda de conversaciones, aunque varios medios han informado que ambas partes están considerando retomarlas antes de la expiración del alto el fuego el 21 de abril.
Trump subrayó que el tema nuclear sigue siendo el principal obstáculo en las negociaciones y reiteró que uno de los objetivos clave de Estados Unidos es recuperar el uranio enriquecido de Irán. “Vamos a recuperar el polvo (de uranio). Lo recuperaremos. O lo recuperamos de ellos o lo tomamos”, enfatizó Trump.
Continúa el diálogo y las expectativas de una nueva ronda de negociaciones
Las conversaciones entre Estados Unidos e Irán podrían reanudarse a finales de esta semana en Islamabad, donde los equipos negociadores de ambas partes se reunirán nuevamente para intentar resolver las diferencias persistentes. Según fuentes citadas por Reuters, también se están evaluando otras posibles sedes como Ginebra.
A pesar de las tensiones, varias fuentes regionales aseguran que no se está en un punto muerto total, ya que ambas partes continúan negociando. “No estamos en un punto muerto total. La puerta aún no está cerrada. Ambas partes están negociando. Es un mercado”, afirmó una fuente regional a Axios.
Impacto global y seguridad regional
Además de las tensiones nucleares, las discusiones también involucran preocupaciones más amplias sobre la seguridad en la región. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, advirtió que cualquier amenaza contra la seguridad del Estrecho de Ormuz tendría consecuencias de gran escala para el comercio mundial. Pezeshkian destacó que Irán está dispuesto a enfrentar cualquier desafío para proteger sus intereses nacionales.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia también ha intervenido, subrayando su apoyo a los esfuerzos diplomáticos y reafirmando su disposición a contribuir a la resolución del conflicto, promoviendo un enfoque de seguridad regional que respete los intereses de Irán y sus vecinos.
China y el bloqueo naval de EE. UU.
El gobierno chino también ha expresado su preocupación sobre las acciones de Estados Unidos en el estrecho de Ormuz, calificando el bloqueo naval como “peligroso e irresponsable”. China ha rechazado los informes que afirman que apoya militarmente a Irán, subrayando que la situación podría tener graves repercusiones internacionales si no se encuentra una solución diplomática.